Y vivió toda su vida como si nada el señor insípido.
nosotros le llamabamos asi puesto que a este hombre nunca se le encontro sabor alguno, y por mas que se quisiera indagar... no era acido, ni agrio, ni dulce ni ningun carajo.
Cuando el populacho se dio cuenta de tal incipidez, muchos le advirtieron amablemente de su inexistencia de sabor, pero el infeliz, no quiso creer que era insipido.testarudo como diablo, fue negando con cada vez mas energia su condicion, y trato de convencer a todo el mundo de su saboridad.
La ciencia quiso demostrarselo, pero no dejo que se le aplicaran experimentos. Se consultaron embrujos de magia negra, pero no dejo que le tocaran un pelo. trataron de enmendarlo en la fe, para pedir por una pisca de sabor.. pero no. Todo era una estupidez.
Hasta el dia de hoy, aunque hay numerosas teorias y conjeturas sobre su auscencia de sabor, nada sabemos del fenomeno
El señor insípido murió, convensidísimo hasta su muerte de que era el ser con mas sabor en el mundo.
su ultima frase fue: "yo tengo sabor"
No hay comentarios:
Publicar un comentario