domingo, 9 de diciembre de 2007

Visita al Basural de las Explicaciones




Una vez escuché por ahí que existía un lugar donde se hallaban escondidas todas las explicaciones.

Cortázar me dijo que era precisamente muy cerquita de aca, en un basural cerca de nuestra esquina, y como curioso que soy, las entrañas me crujieron, y sumamente necesario era partir a husmear...

Y finalmente encontré,

Y encontrado como estaba, me zambullí en él, no sin encontrarme con mas de una sorpresa..

El basural de las explicaciones no era tan simple.

Bastaba dar un par de pasos para que comenzaran los hechos extraños.

Paso a paso, mientras se camina por este basural, se comienzan a sentir cosquillas en los pies, como si algo se encaramara a trepar sobre ellos,

Paso sobre paso, baile sobre baile, distintas explicaciones se comienzan a agarrar firme.. subiendose como enredaderas... y sin permiso se toman definitivas, entre los dedos del pie, tomando fuerte y abrazando el talon, entrando entre los dedos y haciendo cosquillas sin demasiada carcajada...

En poco tiempo pude darme cuenta de distintas sutilezas, y comencé a distinguir distintos tipos de explicaciones, son demasiadas.... recuerdo unas con espinas, otras hechas de azucar, otras tan vanidosas como divinas... un verdadero circo... un zoológico y un ecosistema propio de explicaciones. En definitiva eran muchas... ninguna tan parecida a la otra...claro que las que me tocaron a mí eran, sin excepción, parecían definitivamente agresivamente intensa.

Lo que más se me viene a la mente fue el encuentro con una de ellas en particular, ya en los adentros del basural...

Era una explicación curiosa, una explicacion erguida... una explicación que sin más me desafió. No es cosa de todos los días que te desafíe una explicación - dije cuando la vi - ... así que quieralo o no los acontecimientos me hicieron reaccionar inmediatamente...
Yo, como todo un héroe, tuve que mirarla a los ojos (puesto que esta explicación los tenía), y tuve que traspasarla intensamente con la mirada, y esta la explicación, como un espectro del demonio que era, en respuesta abrazó mi mirada, y la estrujó y la mordió centímetro a centímetro.

Qué explicación del demonio!!! dije yo, para mis adentros, mientras le arrancaba mi mirada. Estaba definiticamente aterrorizado y ese fue el momento que efectivamente aprovechó esta explicación malintencionada.

Como espectro que era, la explicación no encontró nada mejor que prepararse para comenzar a cantar espectralmente, abriendo su boca (porque tenía boca), y comenzó a emitir.....

Ohh, nunca pensé que una explicación me podría hipnotizar de esa forma.

Mientras cantaba, comenzaron a dilatarse mis oídos como ojales... lo que aprovecharon voces para entrar en mi cabeza, una tras otra, en fila y en ronda, bailando entre ellas, felices, cantando y formando un revelador coro, todas pasando por mis oidos.

No se por que sé que aquel coro era tan revelador, quizás la explicación se encargó de hacerme pensar que la melodía de este coro era la escencia misma de la explicación, o quizás una broma de mal gusto nada más, o quizas era una melodía que la explicación disfrutaba muchísimo.....

Tuve un momento para recapitular los quizás.

Resultaba que la explicación además de tener ojos y boca, también podía tener humor... y hasta una indiscutible necesidad de expresarse artísticamente.

Una explicación artística! dije yo para mis adentros. Si esta explicación era capaz de eso, debiera mínimamente también tener sentimientos.

En ese preciso momento, al darme cuenta de que esta explicación espectral, agresiva, con ojos y boca y con sentimientos, estaba realmente ahí... cuando entré en total pánico.

Y pasó mucho tiempo antes de poder recuperarme de este terror incrustado en mis entrañas...

Tuve que tomar aliento y con determinación la miré nuevamente a los ojos. Ahí estaba ella, porque era mujer, mirándome fijamente. Sólo que esta vez no abrazaba mi mirada.

Y Ahí estaba yo

La tenía frente a mí, a la explicación misma, y la vi, y era mucho mas que una explicación con sentimientos y cara, la muy maldita era además, bella. La explicación ya no me cantaba y yo ya no tenía miedo.

Tengan mucho cuidado cuando pasen cerca del basural de las explicaciones, pues uno puede encontrarse con sorpresas.

Vallan desnudos y con los oídos bien abiertos, las explicaciones son agresivas y tienen ojos y cara y tienen sentimientos y son mujeres y son sobre todas las cosas, bellas.

1 comentario:

Pelaito dijo...

Esta es la continuacion del basural de las explicaciones, de mi compadre vargonis...

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Yo quisiera contar alguna experiencia propia con las tales
explicaciones. Me regocija saber que por allá las tienen en un
basural; querrá decir que se sabe lo que valen. Acá más bien las ponen
en grandes salones donde no se puede comer ni hacer ruido. Las
explicaciones malas, que suelen ser muy gordas, ocupan la mayor parte
del espacio; algunas de ellas son de las más veneradas.

Pero estoy perdiendo el hilo. Te has encontrado alguna vez con una
explicación que no te canta, que no te pesca en lo más mínimo, y que
te deja tranquilo si no te gusta? Yo me encontré por primera vez con
ella hace ya varios años; es más, la verdad es que ni siquiera estoy
seguro de que esa haya sido la primera vez... Tan poco me importó!
Sólo me di cuenta que era la misma que reaparecía una y otra vez
cuando el primer encuentro era un recuerdo difuso, quizás incluso sólo
un sueño. La encontraba en cualquier lugar: cociendo papas,
marisqueando, cosechando cebollas o pelando el cable nomás.

Ahí empecé a cachar que era gente importante, ella. No iba a andar
perdiendo el tiempo cantándole a un pelafustán cualquiera! Pero era
amable. Cuando comencé a percibir su encanto oculto no me guardó
rencor. Hoy todavía nos vemos de cuando en cuando, y pasamos
agradables veladas de visiones profundas --o al menos eso es lo que me
hace creer. Porque, como toda explicación de estos días, lo más
probable es que su verdadero lugar sea un basural. (Por ahora,
prefiero ni pensar en esa posibilidad!)